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Sunday, January 22, 2012

Tamara de Lempicka: Art Déco, erotismo y revolución femenina.

Tamara Rosalía Gurwik-Gorska, conocida como: Tamara de Lempicka, pintora de origen polaco o ruso, (Varsovia o Moscú, entre 1895 y 1900, quizás el 16 de Mayo de 1898- Cuernavaca, México, 18 de Marzo de 1980). Hija de madre polaca y padre judío, nació en el seno de una familia acaudalada ostentando desde su nacimiento una elevada posición social. Descubiertas sus notables aptitudes para la pintura a la edad de 11 años, ingresa en la Academia de San Petersburgo para dar comienzo a su formación. No obstante, tras contraer matrimonio con el rico abogado polaco Tadeusz Lempicki en 1916, da rienda suelta al tren de vida que desea experimentar: fiestas, derroche y ostentación. Unos hábitos de conducta, diametralmente opuestos a las condiciones de escasez y miseria sufridas por el pueblo ruso en momentos previos al estallido de la Revolución. A favor del zarismo y contrarevolucionarios, la victoria bolchevique obliga a la pareja a huir del país y establecerse en París. Una vez fijada su residencia en la capital francesa y acuciados por las dificultades económicas, Tamara se ve obligada a desprenderse de alguna de sus joyas y desarrollar su faceta artística. En consecuencia, retoma sus estudios y recibe clases de los maestros: Maurice Denis y André Lhote. Un inmenso y olvidado talento, ahora patente en su renacida actividad pictórica, que pronto le reporta sus primeros reconocimientos y beneficios económicos. No en vano, sus trabajos son valorados por la alta burguesía de París y es reclamada para retratar a las figuras más ilustres de la época. Integrada en los círculos aristocráticos (Añadir el "de" a su apellido, no fue una casualidad, sino más bien iba en consonancia a su creciente interés por ser relacionada con este selecto grupo), intelectuales y artísticos de la ciudad. Sus nuevas amistades supusieron una fulgurante inmersión en la vida bohemia y nocturna, poniendo de manifiesto un progresivo gusto por la cocaína, las orgías con ambos sexos o el completo desapego familiar. De hecho, la estabilidad de su matrimonio pronto se resquebrajó y su hija, Kizzette, quedó al margen de su atención. En 1927, tras continuas infidelidades con entre quienes destacan: su vecina Ira Perrot, la cantante Suzy Solidor o el poeta Gabriele D´Annunzio, su marido comienza otra relación sentimental.

Mientras tanto, la carrera de Tamara va alcanzando notables posiciones: Obtiene la medalla de bronce en la Exposición internacional de Bellas Artes de Poznan (Polonia), es una de las participantes en el Salón anual del Instituto Carnegie en Pittsburg (EEUU) y en el Salón de Mujeres Artistas Modernas de París, o expone en la célebre galería Colette Weil de dicha capital.
Casada de nuevo en 1933 con el barón Raoul Kuffner de Dioszegh , dejan atrás tierras galas y se instalan en EEUU (Primero en Los Ángeles de 1939 a 1943, y después de forma prolongada  en Hollywood. En buena medida, para evitar la II Guerra Mundial que en breve estallaría en Europa), donde entran en contacto con el "Star System" del momento, aunque poco o nada tienen que ver con la elegancia, glamour y estilo francés de los años veinte.
 A lo largo de la década de los cuarenta, continúa con su actividad pictórica, pero el brillo de épocas pasadas hace tiempo que se apagó. Viaja por Estados Unidos, Italia, Cuba o México, y exhibe en ciudades europeas como Roma o París. Sin embargo, el público le da la espalda a una artista y estilo que las nuevas generaciones no consiguen entender. Relegada al olvido, el redescubrimiento de su obra y el Art Déco a comienzos de los setenta le reportan el prestigio perdido en su última etapa de trayectoria profesional. Afincada en Houston (Un año después de fallecer el barón), se instala de manera definitiva en Cuernavaca para que sus cenizas descansen, desde Mayo de 1980, en el fondo del volcán Popocatépetl.

Apasionada, exuberante, atrevida, soberbia, elegante, presumida, coqueta, voraz depredadora, con poses de estrella y maneras de femme fatal, esa es la descripción amplia de su persona. La de una mujer revolucionaria y adelantada a su tiempo, un tanto frenética y frívola en sus decisiones pero autónoma y creativa sin límites dentro de un mundo regido e administrado por hombres. Única y fascinante: "Entre un centenar de pinturas se puede reconocer la mía, mi objetivo era que: no se puedan copiar, tengan un nuevo estilo con colores claros y brillantes, y le devuelvan la elegancia a los modelos", afirmaba De Lempicka. Suya, es una pintura con aromas a séptimo arte que merece la pena disfrutar. En la actualidad sus trabajos cotizan al alza, siendo una referencia estética casi obligada dentro de escenarios como el de la moda o la publicidad.

Andrómeda, 1927.

La bufanda naranja, 1927.

Autorretrato del Doctor Boucard, 1928

Dos niñas, 1928.

Autorretrato en un Bugatti verde, 1929.

Las mujeres del baño, 1929.

Desnudo con edificios, 1930.

Retrato de Ira Perrot, 1930.
Joven con guantes blancos, 1930.


Desnudo con velero, 1931.

La convaleciente, 1931.

Adán y Eva, 1932.

La camisa rosa, 1933.

Mujer durmiendo, 1935.

El pensador, 1937.


Wednesday, January 18, 2012

Ángeles Santos: Un mundo surrealista propio.


Ángeles Santos Torroella, pintora española, (Portbou, Gerona, 11 de Noviembre de 1911). Hija de un oficial de aduanas y hermana del reconocido crítico literario Rafael Santos. Durante su infancia, debido al itinerante trabajo paterno, fija su residencia en diferentes localidades a lo largo y ancho del país. Traslados múltiples y fugaces, frente a otros de importancia clave para su evolución y trayectoria posterior, como fueron: Sevilla y Valladolid. No en vano, es en la capital andaluza donde se descubren sus excelentes aptitudes para la pintura y recomienda a la familia su formación artística. Una formación académica puesta de manifiesto e iniciada con posterioridad en Valladolid, a las órdenes del pintor italiano Cellino Perotti en un periodo de dos años. Concluida su etapa de aprendizaje, da inicio al enorme potencial de sus pinceles, siendo:"Tertulia (El cabaret)" de 1928, la primera de sus obras relevantes y referente obligado del influjo de la Nueva Objetividad alemana en la pintura nacional. Sin embargo, será su lienzo maestro y emblema dentro de toda su carrera: "Un mundo" de 1929, quien le otorgue una posición destacada en el panorama surrealista nacional. Un trabajo colosal, repleto de simbolismo y fruto de un delicioso universo onírico por descubrir. Ambas, a día de hoy, presentes en el Museo Reina Sofía de Madrid.
Integrada dentro de los círculos intelectuales de su época, en contacto con artistas como: Cristobal Hall, Mariano de Cossio, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez...Expone por primera vez de forma individual en el Ateneo de Valladolid en 1929, obteniendo un notable reconocimiento que la llevará a exponer en el Salón de Otoño madrileño e incluso más adelante algunos de sus lienzos serán exhibidos en: París (1931) o el Pabellón español de la Bienal de Venecia (1936).

A los 96 años con algunas de sus obras.
Una progresión vertiginosa y tremendamente prodigiosa para su corta edad, que se ve truncada por diversos problemas personales (crisis nerviosas seguidas de su internamiento en un sanatorio) y no resucitada hasta mediados de los años treinta. Un despertar elogiado, tras haber contraído matrimonio con el pintor Emili Grau Sala, pero que poco o nada tiene que ver con la fuerza, fascinación y exquisita originalidad aportada por el genio de su juventud. "Cuando me casé, me dije que ya no quería pintar más como lo había hecho", tal y como pone de manifiesto Santos, su producción sufrió un giro radical. Colores vivos y luminosos alejados del legado previo junto a paisajes y pinturas metafísicas copan este nuevo periodo artístico. Sin embargo, tras dar a luz a su hijo, el también pintor Julián Grau Sala, se consagra por entero a la maternidad y no retoma la paleta hasta 1967, para dos años después exponer en la Sala Rovira barcelonesa. Desde entonces, algunos galardones valoran su inmenso talento. Así, la concesión en 2004 de la Medalla Nacional de Bellas Artes o el Premio San Jorge entregado por la Generalitat catalana en 2005, rinden tributo a una artista que debía haber sido figura clave a nivel internacional. En definitiva, una mujer fascinante, artista libre, bandera de las vanguardias y sinónimo de genialidad. Una estrella sobresaliente sobre las surrealistas de su generación: Remedios Varo, Maruja Mallo o Leonora Carrigton, la cual, pese a su vertiginosa y  precoz herencia antes se apagó.



Niña durmiendo, (1929).


La tierra, (1929).


Tertulia (El cabaret), 1929.


Un mundo, (1929).


La niña muerta, (1930).


Lilas y calavera, (1930).

Friday, October 14, 2011

Bev Doolittle: Naturaleza y belleza indias.

Bev Doolittle, pintora norteamericana, (California, 1947). Dotada de unas sensacionales habilidades para el mundo de la pintura, desde niña pronto dio muestras de su ingente capacidad creativa. Formada académicamente en el Art Center College of Design de Los Ángeles donde ingresó en 1968, al inicio de su carrera profesional estuvo centrada en el trabajo publicitario y televisivo junto a su marido, Jay. No obstante, tras cinco años dedicada a esta repetida dinámica decide romper con su sólida estabilidad y posición económica (Ambos eran directores de arte en una agencia de publicidad en Los Ángeles) para dar comienzo a una aventura. De esta manera, como la amante confesa de la naturaleza que es ( intento mirar más allá de lo obvio y crear obras únicas, representaciones significativas de nuestro salvaje oeste y de sus habitantes. Empiezo con un concepto y procuro convertirlo en un diseño sólido lleno de detalles realistas. Quiero que la gente piense cuando estén contemplando mis pinturas) y después de adquirir una autocaravana, da comienzo a un extenso recorrido por las tierras vírgenes e indómitas de EEUU o Canadá. Un giro completo a su trayectoria que encajó a la perfección con su admirable manera de ver y entender la felicidad: "Valió la pena, ganábamos mucho dinero, pero no nos gustaba vivir en la ciudad. Queríamos estar cerca de la naturaleza"
El año 1973, resultó ser el punto de partida para entrar en contacto directo con el oeste americano y forjar un estilo cautivador repleto de texturas, sensaciones y exquisitos detalles. Señas de identidad que perduran hasta la actualidad y la han consagrado como una de las autoras de mayor prestigio en los circuitos artísticos estadounidenses. Defensora del medio ambiente y la comunidad indígena, su producción puede decirse que es un alegato en favor del pueblo indio y la pureza natural que lo rodea.
Un sentimiento de lucha y amor por el entorno que la propia pintora resume de la siguiente manera: "La Tierra es hermosa y emocionante y me siento bendecida de que se me ha permitido explorar gran parte de él"



Dos caballos indios.


Corazón de águila.


El bosque tiene ojos.



El centinela.


Espítiru de Grizzly.


Hide and seek.


Más allá de la negociación.


Hide and seek. 


Pérdida.


Pintos.


The spirit takes flight.


Tiempo de águilas.


Volver.


El buen augurio. 


Mi madre me escucha.


El descanso.

Thursday, August 25, 2011

Tarsila de Amaral: Fuente de color.

Tarsila Do Amaral, pintora surrealista y modernista brasileña (Capivari, 1 de Septiembre de 1886- Sao Paulo, 17 de Enero de 1973). Comenzó sus estudios en la ciudad de Sao Paulo y en 1902 viaja a Barcelona para completar su formación, perfeccionando las técnicas de pintura y escultura. En 1916, ingresa en la Escuela de Artes de Sao Paulo, y a partir de 1920 se traslada a París, donde entra en contacto con diversos artistas plásticos. En su etapa parisina adquiere conocimientos sobre el cubismo, fauvismo y surrealismo, permitiéndole su dominio de las vanguardias entremezclarlas con la tradición, formas y temáticas tropicales, siendo la precursora del denominado modernismo brasileño. En 1922 regresa a su país natal, integrando el conocido "Grupo de los cinco" con Mario de Andrade, Oswald de Andrade, Merote de Picchia y Anita Malfatti, constituyendo la referencia intelectual de la época. En 1926, celebra su primera exposición individual en París, y al mismo tiempo se casa con su compañero Oswald. Al inicio de 1931 se separa e inicia un viaje a Rusia, donde incopora el realismo socialista soviético, representando por un breve periodo a trabajadores y campesinos en actitudes épicas y heroicas, asumiendo al mismo tiempo gran conciencia social, proyectada en obras tales como La segunda clase (1933); No obstante, con posterioridad retomará su temática surrealista, de figuras alargadas y colores vivos.

De 1936 a 1952, cesa notablemente su producción artística, y pasa a colaborar como crítica de arte en la redacción de un diario paulista. En los cincuenta participó en La Primera Bienal de Sao Paulo, siendo incluida su obra en posteriores reuniones, asimismo cabe resaltar en los últimos años de su vida, la presentación en la Bienal de Venecia en 1964. Fallecida en 1973, es considerada la pintora brasileña por excelencia, un genio femenino temperamental y luchador, que fundamentalmente en su "década mágica" (1922-1933) nos dejó paisajes surrealistas, enormes arquetipos y formas redondeadas rebosantes de extraordinarias gamas y sabor, imposibles de confundir. En los últimos años, tres películas relatan su vida: "Eternamente Pagú" (1987), "Un só Coracao" (2004) y "JK" (2006).


La negra, (1923).


Autorretrato, (1924).

 
Cerro de la favela, (1924).


El coco, (1924).


Sao Paulo, (1924).


El pescador, (1925).


La familia, (1925).


El huevo, (1928).


Abaporu, (1928).


Tarjeta postal, (1929).


Sol poniente, (1929).


Antropofagia, (1929).


Segunda clase, (1933).
Operarios, (1933).